Explotó la entrega de soja y la logística en los puertos. ¿Es momento de vender?
- 5 may
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Actualizado: 8 may
Las postales de los últimos días son elocuentes: un marcado colapso en las terminales portuarias con miles de camiones buscando cumplir con las entregas tras la tregua que dieron las lluvias. En este escenario de saturación logística, el interrogante para el productor es inevitable: ¿es este el momento oportuno para liquidar la soja? El mercado hoy plantea un desafío interesante: mientras el contrato mayo -en pleno pico de cosecha- cotiza a us$ 308, la posición noviembre alcanza los us$ 341. Estamos ante un pase del 11% en apenas un semestre, una cifra que invita a repensar la estrategia de venta y evaluar el valor de la espera.

Las imágenes de las zonas portuarias hablan por sí solas: miles de camiones haciendo fila a la vera de la ruta para ingresar a las diversas terminales portuarias para descargar mercadería. Hay dos números que permiten entender mejor el salto en la saturación logística.
Por un lado, según el análisis semanal de la Bolsa de Cereales, al 23 de abril se reportaban casi 6,5 M./Tn. recolectadas, y apenas siete días después el volumen escalaba a 11,6 M./Tn. Este salto productivo explica, por peso propio, el cuello de botella que hoy tensiona la infraestructura de transporte.
Por otra parte, los partes diarios de Agroentregas ilustran el vertiginoso ritmo del transporte: pasamos de un movimiento de 3.700 camiones el 20 de abril a casi 6.200 descargas diarias para el 30 del mismo mes. Esta evolución en el tráfico pesado no solo valida las imágenes de las rutas colmadas, sino que evidencia la magnitud de la mercadería que está ingresando hoy al circuito exportador.
Frente a este escenario de saturación, cabe preguntarse qué factores impulsan al productor a movilizar mercadería en este momento crítico. ¿Se trata de compromisos asumidos previamente con entrega obligatoria? ¿O la necesidad de liquidez para cancelar obligaciones financieras lo que está forzando una comercialización en pleno pico de cosecha, aceptando precios menos competitivos y enfrentando desafíos logísticos que erosionan la rentabilidad final?
Como ya hablamos en otras ediciones de #Datita, la brecha de precios entre la pizarra de mayo (us$ 308) y noviembre (us$ 341) es reveladora. El diferencial entre las posiciones mencionadas representa un “pase” del 11% semestral, lo que proyecta una tasa del 22% anual.
Ahora bien, ¿qué pasa si estás necesitando cancelar compromisos? Desde Nera abrimos un abanico más amplio de opciones, como Crédito Grano Disponible que puede ser una alternativa estratégica en un contexto como este. Está solución permite transformar los granos recién cosechados en una garantía de financiación, permitiendo que el productor obtenga liquidez inmediata sin necesidad de vender su producción en el pico de cosecha. Conocé más sobre esta herramienta ingresando en este link.


