Identidad varietal bajo control: qué cambia con la nueva resolución
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Este lunes se publicó en el Boletín Oficial un protocolo que establece mecanismos de control de la identidad varietal en grano a partir de las muestras tomadas en el primer punto de entrega. Todo esto mientras se sigue esperando que la discusión sobre semillas llegue al Congreso.

El Gobierno argentino, a través de una resolución conjunta entre el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y la Secretaría de Agricultura, oficializó un nuevo protocolo destinado a endurecer el control de la propiedad intelectual en el comercio de granos. De esta manera, ante la falta de avances en el debate legislativo para una nueva Ley de Semillas, el Poder Ejecutivo optó por una vía administrativa.
En concreto, la medida establece un sistema de verificación de identidad varietal para los nuevos cultivares directamente sobre el grano en el primer punto de entrega, como acopios y terminales portuarias.
La normativa indica que los resultados de estos testeos tecnológicos se enviarán a los dueños de las patentes o variedades vegetales. Si se detecta el uso de una variedad protegida que no fue declarada o pagada correctamente, las empresas titulares tendrán un plazo de 60 días para realizar la denuncia correspondiente ante el organismo oficial e iniciar los reclamos por regalías.
Para la cadena agroindustrial, la medida incorpora nuevas herramientas de trazabilidad que permitirán verificar con mayor precisión la identidad varietal de los granos comercializados. El objetivo es aportar mayor transparencia al mercado y generar información objetiva sobre la utilización de materiales protegidos, brindando mayor previsibilidad tanto a los productores como a los desarrolladores de tecnología.
Según el Gobierno, contar con mecanismos más eficientes de identificación varietal podría contribuir a compatibilizar el derecho de uso reconocido a los productores con la protección de la propiedad intelectual de quienes invierten en mejoramiento genético, favoreciendo la llegada de nuevas variedades e innovaciones al sistema productivo argentino.
Funcionarios del Gobierno estiman que asegurar el cobro de los derechos de obtentor atraerá el desembarco de nuevas tecnologías genéticas y variedades que hoy se encuentran frenadas.

