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La campaña ya está en el lote. ¿Y tus decisiones financieras?


Febrero nos encuentra con la gruesa en plena marcha desde lo productivo. Con el 90% de los costos ya ejecutados, el resultado ahora depende del clima.


Ahora empieza otra etapa de partido. La pregunta es ¿la estás jugando o la estás dejando para después?


En este momento del año productores y decisores del agro estamos mirando lo mismo:

  • el pronóstico (varias veces al día),

  • simulando escenarios de rindes,

  • siguiendo de cerca la agenda macro que impacta en precios y mercados.

Todo eso es relevante. Pero no alcanza para ordenar y alinear decisiones.El contexto ordena expectativas, pero son los números propios los que determinan el margen real de decisión.

Ahí aparece una dimensión que tenemos en el radar, pero que no siempre la gestionamos como proceso: la película económico-financiera de la campaña.

Y febrero es un mes bisagra para volver a los números y definir los gatillos decisorios sobre los que se va a apoyar el resultado.

¿Por qué? Porque hoy ya hay varias certezas sobre la mesa:

  •  más del 90% de los costos directos están ejecutados,

  • los compromisos con proveedores, bancos y arrendadores ya están asumidos,

  • los vencimientos tienen fecha, independientemente del rinde final.


Y aunque el grano todavía no esté cosechado, el flujo de compromisos ya está en marcha.

En el agro el análisis financiero suele funcionar al revés de lo que indican los manuales tradicionales.El punto de partida no son las ventas futuras, sino los compromisos ya asumidos, calendarizados y no eludibles.

Desde ahí, las preguntas que realmente ordenan son otras:

  • ¿Cuáles son mis meses críticos de pagos? 

  • ¿Qué flujo de caja voy a necesitar en cada uno?

  • ¿Cuánto grano necesito vender o posicionar para cubrir esos compromisos?

  • ¿Qué parte está realmente cubierta y qué descalces silenciosos estoy dejando abiertos?

  • ¿La producción estimada alcanza y, si no, qué parte del negocio estoy financiando y con qué costo?

Además, proyectar en febrero permite algo clave: entender el excedente de caja o de grano al cierre, antes de que empiecen a ejecutarse los primeros costos de la campaña siguiente.

Ese orden es el que habilita las preguntas estratégicas:

  • ¿Qué espero del contexto (precios, tasas o tipo de cambio) y qué busco para mi negocio?.

  • ¿Cubro ahora los compromisos abiertos o los dejo expuestos?

  • Aun con todo cubierto, ¿quiero tomar mayor posición de precio y con qué estrategia? 

  • Si no cubro, ¿tengo un plan financiero alternativo que cierre en tasa y costos?

  • ¿Evalué el costo real de financiarme (almacenamiento incluido)  vs. vender grano?

  • ¿Tengo definidos los gatillos que dispararían mis decisiones?   


No se trata de tener todas las respuestas cerradas.

Se trata de tener todas las preguntas sobre la mesa y saber, de antemano, qué condiciones van a definir cada decisión.Febrero es esa ventana corta para ordenar.


Si hoy tuvieras que explicar en cinco números cómo viene tu campaña, ¿tenés claros los números y los drivers de decisión?



María Laura Alzapiedi

Fractional CFO especializada en empresas agropecuarias


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